Pocos lugares atesoran una belleza tan fascinante.
Stintino es una tierra de ensueño, verdaderamente mágica. Situada en la llanura de la Nurra, en el extremo norte de la provincia de Sassari, se caracteriza por los fuertes contrastes de sus mares, los denominados Mare di Fuori y Mare di Dentro. En ellos, las impresionantes arquitecturas naturales de sus elevados acantilados de roca oscura que se proyectan hacia el mar, cosntituyen el contrapunto a las numerosas y tranquilas playas y calas de arena blanquísima, bañadas por un mar cristalino de preciosos tonos azul-esmeralda.
Aparte de la conocida playa de La Pelosa, meta ineludible para la mayor parte de turistas, destacan las encantadoras playas de La Pelosetta, Il Gabbiano, L’Ancora, I Tamerici, Punta Negra, Le Tonnare, Le Saline, Pazzona, Punta d’Elice y Ezzi Mannu.
En el Mare di Fuori, situado en la parte occidental, merece la pena visitar las pequeñas y acogedoras calas de Coscia di Donna y de Punta su Torrione.
La zona interior, barrida a menudo por el fuerte viento, parece despertar en primavera con los perfumes de su espléndida vegetación mediterránea y con los tonos cálidos de sus colores, que se difuminan en innumerables tonos amarillos ambarinos en los meses estivales y otoñales.
La población, situada en el Golfo dell’Asinara, debe su nombre a las dos características ensenadas en forma de tripa (en el dialecto local “isthintu”), en las que se hallan sus dos puertos, el Porto Nuovo y el Porto Vecchio. Pueblo de pescadores que ha hecho del mar su principal recurso, Stintino constituye la principal puerta de acceso al Parque Natural de la Isola dell’Asinara, con la que está conectado diariamente mediante ferries. Además, ofrece una infinita variedad de posibilidades recreativas y de ocio para el disfrute de sus visitantes: numerosos establecimientos hosteleros y turísticos, a menudo con vistas al mar, en los que pueden degustarse las deliciosas especialidades gastronómicas tradicionales a base de pescado, así como realizar paseos a caballo y excursiones naturalistas que permiten descubrir los paisajes multiformes del interior.
Junto a las tradicionales actividades ligadas a la pesca, en los últimos tiempos se han desarrollado la pesca turistica, así como diversos deportes acuáticos, entre los que destacan las inmersiones en los magníficos fondos marinos, el snorkeling, el surf, el windsurf y, sobre todo, la vela (en agosto tiene lugar la célebre Regata della vela latina), actividades que, sin duda, valorizan adecuadamente este maravilloso mar.